Comercio informal en el Suchiate mantiene la economia de la region

Para evitar pagar el coste en impuestos, y saldar el trámite burocrático que implica registrar su entrada y salida ante el Instituto Nacional de Migración (INM), miles de habitantes de Guatemala cruzan la frontera por el río Suchiate a bordo de una balsa. Foto: Elizabeth Ruiz
Leche, azúcar, gasolina, harina, ropa, migrantes, armas, droga… de todo y a todas horas, esta “mercancía” es transportada por la el río Suchiate, Chiapas, frontera natural entre México-Guatemala, a espaldas del puente fronterizo y sin dar vista a la estación aduanal.
Desde temprano por la mañana, y hasta que se oculta el sol, cientos debalseros utilizan una plataforma de madera montada sobre cámaras de trailers, para transportar personas y mercancía de un lado a otro de la frontera.
Este paso fronterizo natural –paralelo a la aduana formal que el gobierno de México instaló el puente llamadoTecun Uman– ha sido utilizado ancestralmente como zona de transporte y paso entre las dos naciones.

A bordo de las balsas también se transporta, de ida y vuelta, grandes cajas y paquetes. Foto: Elizabeth Ruiz

La responsabilidad sobre la procedencia, contenido y legalidad de la mercancia, no es suya, sino de quien pagar por el servicio. Foto: Elizabeth Ruiz

SI la economía tiene un balance tan delicado, se tienen que tomar medidas de finanzas y economía en la región, como el apoyo a otras actividades para que el comercio informal no sea la principal fuente de ingresos.