
UNICACH: hora cero
El siguiente rector@ heredará, entonces, una universidad endeudada. La lucha del SPAUNICACH da la razón a todos aquellos que piensan lo importante que es, que en el futuro no se permita que grupos políticos no universitarios la saqueen, la destruyan, o la usen para convertirla en un algo más parecido a un negocio personal que a una “casa de estudios”.